Más de 25 mil casos de tráfico de bebés, supresión de identidad, adopciones ilegales y prostitución infantil en la localidad de Añatuya, en Santiago del Estero, son los que denuncia la
Fundación Adoptar. Según acusaron desde la organización, las bandas estarían compuestas por jueces, fiscales, abogados, funcionarios, y autoridades religiosas de la ciudad, que está a 196 kilómetros de la capital de la provincia.
La mayoría de los medios, nacionales y locales, no anunciaron las denuncias de la Fundación Adoptar. El Nuevo Diario de Santiago del Estero fue el único medio gráfico que publicó la
noticia y contó en detalle la investigación. Aldo Sanagua, periodista de Añatuya, difundió en su programa de radio denuncias contra el Arzobispado, y unos días después fue agredido por dos personas.
En octubre, Adoptar había llevado la denuncia ante Presidencia, Ministerio de Justicia de la Nación, Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Cancillería Nacional y Arzobispado de Buenos Aires. A fines de noviembre el Juzgado Federal de Santiago del Estero se declaró “incompetente” para investigar los delitos denunciados, y la causa quedó en el Poder Judicial Ordinario de esa provincia, a pesar de tratarse de delitos federales.